Camilo (García Bernal), un socorrista cubano, rescata de morir ahogado a Abel, un rico empresario mexicano. Como agradecimiento, Abel lo lleva a México, donde Camilo se casa con Juana, la hija de Abel, y comienza una nueva vida en la lujosa mansión de su suegro en Yucatán. Pero el paraíso pronto se complica. A Camilo se le encarga cuidar discretamente de Silvina (Natalia Oreiro), la amante argentina embarazada de Abel, mientras que Juana se asocia con una estrella de cine brasileña (Débora Nascimento) para rodar una película sobre su vida.